Una vasta jungla ecuatorial, donde pequeños puestos comerciales arrancados de la vegetación salpican las riberas de los ríos, enredaderas gigantes y raíces de árboles ocultan ciudades de sociedades olvidadas, y razas anteriores a la civilización humana luchan por mantener sus antiguas tradiciones, constituye un escenario atractivo para una campaña. Los jugadores que quieran que sus personajes sean habitantes no humanos de la jungla pueden crear personajes usando estas variantes, o sus personajes pueden encontrar estas razas mientras viajan por el laberinto verde de la jungla. Los siguientes atributos culturales son comunes a la mayoría de las razas que habitan en la jungla.
Las razas de la jungla tienden a ser muy territoriales y protegen estrechamente a sus familias y clanes. No confían fácilmente en los extraños, pero forman fuertes vínculos con los forasteros que logran ganarse su confianza.
Un habitante de la jungla se parece mucho a un miembro de su raza estándar. Por lo general, sólo la ropa áspera y cosida de cuero y la apariencia descuidada de una criatura de la jungla la distinguen como inusual.
Los miembros de las razas de la jungla son muy territoriales, por lo que interactúan con otras criaturas sólo cuando es absolutamente necesario. A menudo mantienen buenas relaciones comerciales con otras razas salvajes, pero rara vez comercian con culturas civilizadas excepto a través de intermediarios como druidas o exploradores locales.
Las razas de la jungla suelen ser más caóticas que los miembros de sus razas estándar, rechazando las restricciones típicas de la sociedad civilizada. Sin embargo, su lealtad a la familia es alta.
Las razas de la jungla evitan las zonas densamente pobladas y se instalan en zonas remotas de naturaleza salvaje.
Los miembros de las razas de la jungla tienden a ser más supersticiosos que religiosos. La mayoría depende de líderes religiosos (algunos de los cuales en realidad son adeptos de gran poder) para que les brinden orientación espiritual. Los individuos pueden rezar a aspectos de deidades animales y de la naturaleza, pero sólo en raras ocasiones uno de ellos logra una verdadera comunión con dicha deidad.
Los habitantes de la jungla pueden salir al mundo por diversas razones. Es posible que necesiten la ayuda de un grupo de gente civilizada para evitar un desastre profetizado, o que los ancianos tribales les pidan que recuperen un artefacto de un antiguo cementerio para protegerlos de un conflicto venidero. A menudo, esta búsqueda es sólo el comienzo de la carrera aventurera de una criatura de la jungla. Puede que las maravillas de la sociedad civilizada la alejen de su pueblo, o puede que forme un vínculo con forasteros que nunca serán bienvenidos en sus tierras tribales.